Nuestros chefs
Carlos Quijano
Carlos es actualmente el chef residente de TAO Cocina Studio. Charly es profesional en mercadeo pero, al día siguiente de recibir su diploma, le dio rienda suelta a su pasión por la cocina viajando a Buenos Aires. Después de un par de años ya tenía sus alas de cocinero profesional, trabajó en Punta del Este en Uruguay para luego volver a Colombia, donde trabajó en Nazca, La Latina, El Diario y La Puerta Grande.
Ahora tenemos la fortuna de tenerlo en TAO Cocina Studio cocinando su inmensa creatividad y dándoles a probar un poquito de su pasión por los sabores y los alimentos que nos hacen bien.
Alvaro Clavijo
Álvaro tiene una formación culinaria como pocas. Estudió cocina en la reconocida escuela de Hostelería Hofmann de Barcelona, España. Luego estuvo en Le Cordon Bleu de París de donde partió para trabajar en los restaurantes de Joël Robuchon, L’Hotel Bristol e Itinéraires en París, y luego cruzó el Atlántico para llegar a Per Sé de Thomas Keller en Nueva York.
Como parte de la gestión de resposibilidad social de TAO Studio Ltda., Álvaro dedica parte de su horario de TAO como profesor de Escuela Taller en La Candelaria.
Es chef residente de TAO Cocina Studio y aporta su extraordinaria formación al manejo del detalle en la elaboración de sus platos produciendo tradición que sorprende.
Alejandro Cuellar
Alejandro es chef del Colegio de Cocineros del Gatos Dumas en Buenos Aires, Argentina.
Fue el chef residente de TAO Cocina Studio durante dos años y ahora el chef de TAO Catering.
Alejandro es un ave de múltiples talentos, fotógrafo, músico, mago y además cocinero. Eso explica porque el de Alejandro es el talento del artista y como tal es inigualable en su carisma y capacidad de producir sabores extraordinarios y experiencias inigualables para el paladar.
Es experto en cocina con flores comestibles y define su cocina alrededor del conocimiento de los ingredientes.
Federica Galeani
Federica es italiana pero nació en Kaduna, Nigeria en el continente africano. Vivió como niña en Colombia pero estudió filosofía y letras en Bolonia, Italia antes de volver a Bogotá.
Es cocinera del Colegio de Cocineros Gato Dumas, pero como buena italiana, lleva la cocina en la sangre gracias a la tradición de la madre y la abuela.
Reproduce en sus platos italianos la verdadera interpretación de sus raíces, lo cual imprime una calidad y un sabor memorable a sus platos que logran transportar al comensal a la cuna del Renacimiento.



